Tuve el privilegio de participar del Programa de Educación Continua de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, compartiendo una reflexión sobre uno de los desafíos más relevantes para la producción animal global: las enfermedades transfronterizas.
La prevención ya no puede pensarse únicamente como una estrategia sanitaria. En un contexto donde la fiebre aftosa vuelve a registrar focos en distintas regiones del mundo, incluso en países de Europa que durante años permanecieron libres de la enfermedad, se hacen más recurrentes los brotes y se expanden enfermedades como Lengua Azul, Fiebre hemorrágica Bovina, Influenza Aviar y la Peste Porcina África se vuelve fundamental contemplarla como una política integral.
A este escenario se suma una tendencia que merece especial atención en América Latina: mientras los riesgos sanitarios globales aumentan, la región ha visto reducirse significativamente su capacidad industrial para producir vacunas antiaftosa. De más de una decena de plantas elaboradoras activas en los años 90, hoy permanecen apenas unas pocas instalaciones capaces de abastecer a una región que concentra más de 450 millones de bovinos.
Estos desafíos refuerzan una convicción: la formación continua de los médicos veterinarios y el diálogo permanente entre el sector público, el sector privado y el ámbito académico son herramientas indispensables para anticipar riesgos, fortalecer la vigilancia sanitaria y responder con rapidez ante emergencias.
Quiero agradecer a la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires por la invitación y a todos los profesionales, docentes y estudiantes que participaron del intercambio.
Preparación, detección temprana y capacidad de ejecución siguen siendo los pilares para proteger la salud animal, la producción y el acceso a los mercados en un mundo cada vez más interconectado.
Fuente: Esteban Turic - LinkedIn
