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Categoría: Interés general
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Publicado: Domingo, 15 Octubre 2023 00:48
La comercialización de animales en peligro de extinción, además de amenazar su supervivencia, provoca desequilibrios que afectan la integridad del ecosistema.
no de los motores del comercio ilegal de animales silvestres es el mercado de mascotas. Si dejara de haber compradores, la rentabilidad disminuiría y el negocio se debilitaría. Con esta premisa se unieron la Fundación Temaikèn, el Instituto Jane Goodall Argentina y WCS Argentina para impulsar la campaña #NoSoyMascota. El objetivo perseguido es desalentar la compra de estas especies, informando y sensibilizando a la comunidad acerca de su impacto.
Muchas veces desconocemos las consecuencias de adquirir un animal silvestre. Pero ¿qué pasa si nos enteramos de que, detrás de mascotas como una tortuga, un loro hablador o un cardenal amarillo, hay una red de comercio ilegal? Se trata de un negocio que constituye la segunda causa de pérdida de biodiversidad en el orden mundial, además de ser el potencial origen de futuras pandemias por transmisión de enfermedades zoonóticas. En otras palabras, el tráfico de estos animales nos convierte en eslabones de una cadena de crimen organizado que internacionalmente representa el cuarto negocio ilícito detrás de las drogas, las armas y el tráfico de personas.
En nuestro país, se estima que las especies afectadas son más de 135, de las cuales al menos 20 están en peligro de extinción. El comercio ilegal de aves (cardenal copete rojo y amarillo, federal, tucán, rey del bosque, loro hablador, urraca paraguaya), reptiles (tortuga terrestre común y de patas rojas o yabotí), monos (carayá negro y dorado, caí negro y de las yungas) y felinos (puma, ocelote, gato montés) entre otros, no solo amenaza la supervivencia de las especies, sino que además provoca desequilibrios que afectan la imprescindible integridad del ecosistema.
Los números son alarmantes y sus consecuencias dramáticas. En el proceso ilegal de extracción y traslado de los animales, se estima que el 90% muere antes de llegar a ser comercializado. Por otro lado, la cantidad de animales decomisados supera la capacidad de albergue existente en los centros de rescate especializados que brindan apoyo a las autoridades nacionales. Por último, solo el 50% de los animales vivos rescatados logran reinsertarse nuevamente en la naturaleza.
Se estima que el 75% de las nuevas enfermedades descubiertas en la última década, como el Covid-19 y la viruela del mono, tuvieron origen en el contacto entre seres humanos y animales silvestres. Potenciales portadores de virus, bacterias y hongos, estos últimos amenazan la salud humana al dispersarlos. El riesgo de diseminación aumenta, además, debido al traslado en condiciones extremas de hacinamiento y deshidratación. Por esto, conservar la fauna en sus ambientes naturales es una medida de prevención, evitando la posibilidad de “salto” de patógenos a nuestra especie.
Para luchar contra este tráfico es fundamental desactivar todos los eslabones de la cadena, no solo la oferta, sino también la demanda. Es necesario un accionar articulado entre distintos sectores de la sociedad (público, privado, sociedad civil) que incluya a gobiernos provinciales y nacionales, así como transnacionales.
Los vacíos informativos representan una problemática que urge revertir para contar con datos fehacientes y suficientes, y, no menos importante, resulta imprescindible fortalecer una adecuada formación de las fuerzas de control, fiscalización y vigilancia, además de promulgar nuevas y mejores leyes.
En cuanto al insustituible rol que le cabe a la ciudadanía como actor clave que da vitalidad a tan perniciosa demanda, su poder para debilitarla es enorme. Por esto, nuestras recomendaciones son: informarse acerca del origen y legalidad de los animales que se compran, evitar promover involuntariamente este delito con contenidos dañinos en redes sociales y denunciar proactivamente su venta ilegal. Mientras mayor sea el número de quienes se sumen a esta cadena “virtuosa”, mejor protegida estarán la biodiversidad y nuestra salud. Frenar el tráfico de fauna es posible. Bastaría con que cada uno haga su parte.
En peligro de extinción
Aves
Cardenal copete rojo (Paroaria coronata), cardenal amarillo (Gubernatrix cristata), federal (Amblyrhamphus holosericeus), tucán (Ramphastos toco), rey del bosque (Pheucticus aureoventris), loro hablador (Amazona aestiva), urraca paraguaya (Cyanocorax chrysops).
Reptiles
Tortuga terrestre (Chelonoidis chilensis), tortuga terrestre de patas rojas o yabotí (Chelonoidis carbonaria).
Mamíferos
A) Monos: carayá negro y dorado o aullador negro y dorado (Alouatta caraya), caí negro (Sapajus nigritus), caí de las yungas (Sapajus cay).
B) Felinos: puma (Puma concolor), ocelote (Leopardus pardalis), gato montés (Leopardus geoffroyi).
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Publicado: Miércoles, 11 Octubre 2023 14:27
Se avanzará en Tandil en la aplicación voluntaria de un protocolo de bienestar animal para tambos.
El pasado lunes 2 de octubre tuvo lugar en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNICEN una nueva reunión de la Mesa Interinstitucional de Lechería. En la misma estuvieron presentes José María Cano, presidente de la Unión Productores de Leche de la Cuenca Mar y Sierras; Laura Frontini, integrante del Círculo Veterinario de Tandil, Miguel Pena, del Distrito 6 del Colegio de Veterinarios de la provincia y del Departamento de Tecnología y Calidad de los Alimentos de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNICEN, Agustina Miqueo y Lucio Rancez, en representación del Cluster Quesero de Tandil; José Luis Iglesias, del Círculo de Ingenieros Agrónomos; Juan Ruda, del Tambo Educativo Sostenible Don Ángel, Claudio Sarramone, integrante de la Comisión de Tutores Externos de la Facultad de Veterinarias; Claudio Machado, director Programa Investigación en Producción Animal de la Facultad; y Daniel Casanova, jefe del Departamento de Producción Animal, también de la Facultad.

En el encuentro, Daniel Casanova, resumió el relevamiento de necesidades realizado junto a la Unión de Productores de Leche de la Cuenca Mar y Sierras, donde los temas más relevantes resultaron: gestión de los recursos humanos, bienestar animal y manejo de la información. Del mismo modo, se presentó un protocolo de bienestar animal para tambos, que fue elaborado por un equipo técnico liderado por Marcelo Ghezzi desde la FCV; validado a campo por profesionales veterinarios en Bolívar y en proceso de validación en diferentes tambos de Tandil. Los presentes destacaron que el instrumento constituye una valiosa herramienta para promover cambios positivos en una temática de interés creciente por parte de los consumidores y la sociedad en general, pero que, además, a partir de su adopción presenta múltiples ventajas económicas demostradas a nivel establecimiento.
Acorde al intercambio, los pasos a seguir serán completar la validación y mejora local, generar instancias de capacitación para los profesionales privados interesados en participar y socializar el protocolo con los productores para su participación voluntaria. Adicionalmente, también se intercambió sobre una encuesta para productores orientada a recabar información sobre la gestión de los recursos humanos, manejo de la información y toma de decisión en tambo, como parte de una tesis doctoral de la FCV. La misma será analizada por las instituciones miembros de la mesa a los fines de acercar aportes y facilitar su difusión, y así poder disponer de un relevamiento representativo de la situación del sector.